| ¿Qué evaluamos? |
Dificultades de aprendizaje (lectura, escritura, matemáticas), TDAH, trastornos del espectro autista (TEA), problemas de conducta, retraso madurativo, dificultades atencionales, trastornos específicos del aprendizaje (dislexia, discalculia, disgrafía), problemas de memoria y funciones ejecutivas.
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| Síntomas más frecuentes |
Dificultad para concentrarse, impulsividad, hiperactividad, bajo rendimiento escolar, problemas para seguir instrucciones, dificultades en la lectoescritura o cálculo, retraimiento social, problemas de conducta (rabietas, agresividad, oposición), ansiedad o baja autoestima relacionada con el fracaso escolar.
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| Estudios que realizamos |
Evaluación neuropsicológica completa, escalas de conducta (Conners, CBCL, BASC), pruebas de inteligencia (WISC-V), evaluación de funciones ejecutivas, pruebas específicas de lectura/escritura/matemáticas, observación clínica, entrevista con padres y docentes, valoración del lenguaje y comunicación, estudios para descartar enfermedades de base neurológica o neurogenéticas, Potenciales Evocados Auditivos de Tronco Cerebral para descartar problemas de audición, Potenciales Evocados Visuales y Electrorretinograma para descartar problemas de visión, entre otros.
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| Tratamiento y abordaje |
Terapia neuropsicológica individual, entrenamiento cognitivo, orientación psicopedagógica, intervención conductual (TDAH, TEA), terapia ocupacional, fonoaudiología (si hay compromiso del lenguaje), apoyo escolar, psicoeducación a la familia, manejo farmacológico cuando está indicado (metilfenidato, atomoxetina, etc.), seguimiento multidisciplinario.
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| ¿Cuándo consultar? |
Si el niño tiene dificultades persistentes en el aprendizaje, bajo rendimiento escolar que no mejora con apoyo habitual, problemas de atención/concentración que interfieren en casa o escuela, conductas disruptivas frecuentes, retraso en hitos del desarrollo, sospecha de TDAH, TEA o trastorno del aprendizaje.
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